Caso guiado
Caso guiado: seguimiento radiológico en escoliosis
Una paciente adolescente con escoliosis estructural requiere control periódico del ángulo de Cobb. El caso plantea cómo elegir la técnica, gestionar la dosis acumulada y decidir cuándo el TAC aporta más de lo que cuesta.
Una paciente de 16 años con escoliosis idiopática estructural está en seguimiento activo. El ángulo de Cobb medido hace seis meses era de 32°. La curva progresa. El equipo clínico necesita decidir con qué técnica y con qué frecuencia hacer el control, teniendo en cuenta que la paciente tiene por delante años de seguimiento y posiblemente una cirugía.
El caso no es excepcional. La escoliosis idiopática del adolescente afecta a entre el 2 y el 4% de la población joven, y una fracción significativa de esos pacientes requiere seguimiento radiológico prolongado — con exposición repetida antes de que el esqueleto madure.
Por qué el seguimiento importa: calidad de vida y decisión clínica
La escoliosis idiopática del adolescente afecta predominantemente a mujeres — entre el 80 y el 90% de los casos con curvas que requieren tratamiento son chicas. Esta asimetría no es un dato epidemiológico menor: una curva que progresa sin intervención puede comprometer de forma permanente la función respiratoria, la tolerancia al ejercicio, la postura y la percepción corporal. Las consecuencias no son solo estéticas ni temporales — acompañan a la paciente durante toda su vida adulta.
Una escoliosis con ángulo de Cobb superior a 50° en la madurez esquelética sigue progresando en el adulto a un ritmo de 1–2° por año. Por encima de 70–80°, la función pulmonar empieza a comprometerse de forma significativa. Ese proceso se puede interrumpir con cirugía — artrodesis vertebral — pero la ventana de intervención óptima es estrecha, y depende de un seguimiento que detecte la progresión a tiempo.
El problema dosimétrico real
Una radiografía de columna completa en bipedestación — la proyección estándar para medir el ángulo de Cobb — entrega una dosis efectiva de entre 0,5 y 1,5 mSv dependiendo de los parámetros del equipo, el campo irradiado y si se usa proyección AP o PA.
Con controles cada 6 meses durante 4 años (8 exploraciones), la dosis efectiva acumulada puede situarse entre 4 y 12 mSv solo por el seguimiento. Si se añaden dos TAC de columna para planificación quirúrgica (~3–8 mSv cada uno), el total puede superar fácilmente los 15–20 mSv antes de los 20 años.
Para contextualizar: el límite de dosis efectiva para el público general es 1 mSv/año. En una paciente que recibe 2–3 mSv/año solo por el seguimiento de su escoliosis, la dosis anual triplica ese límite de referencia — aunque ese límite no se aplica a exposiciones médicas, sí es una señal de que la optimización tiene impacto real.
Cuándo el TAC está justificado
El TAC de columna no es un control de rutina en escoliosis. Su justificación aparece cuando:
- se planifica intervención quirúrgica y se necesita evaluación 3D de la rotación vertebral, la morfología del canal y la relación con estructuras neurológicas;
- existe sospecha de anomalía vertebral congénita no evaluable con proyección plana;
- o la calidad de la radiografía convencional no permite medir el ángulo con suficiente fiabilidad en un caso complejo.
Fuera de esas indicaciones, el TAC añade dosis sin añadir información que cambie la decisión de seguimiento.
El papel del físico médico en el protocolo
El seguimiento radiológico de escoliosis es uno de los casos donde la intervención del físico médico en el diseño del protocolo tiene impacto clínico directo y cuantificable:
- definir los parámetros de adquisición optimizados para la medida del ángulo de Cobb con mínima dosis;
- establecer la proyección PA como estándar y documentar las excepciones;
- calcular la dosis acumulada esperada a lo largo del seguimiento previsto;
- evaluar si el sistema EOS está disponible y si su uso está justificado económica y clínicamente para este perfil de paciente;
- y revisar el protocolo cuando cambian las condiciones clínicas (crecimiento del paciente, cambio de equipo, nueva indicación de TAC).