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Los Coen sitúan a un profesor de física cuántica en una espiral de Job contemporánea: su mujer lo abandona, su hermano es un ludópata, su tenure peligra, y nadie — ni los rabinos, ni la mecánica cuántica — tiene respuestas que sirvan. La película más kafkiana sobre un físico académico.
| Año | 2009 |
| Director | Joel Coen, Ethan Coen |
| IMDB | tt1019452 · 7.0/10 |
| FilmAffinity | buscar ficha |
| JustWatch | disponibilidad en España |
| Intervalo | 2000–2010 — el científico como figura absurda |
| Categoría | Imagen del físico / Academia / Mecánica cuántica |
A Serious Man es la película de los Coen sobre la imposibilidad de encontrar orden en el universo, protagonizada por un hombre cuya profesión consiste exactamente en eso. Larry Gopnik es profesor de física en una universidad del Medio Oeste en 1967. Enseña mecánica cuántica — el principio de incertidumbre, el gato de Schrödinger — y su vida personal se va desintegrando de manera que ningún principio de física puede predecir ni explicar. Su mujer lo abandona por su mejor amigo, que acaba de morir. Un estudiante coreano intenta sobornarle para que le suba la nota. Un vecino ocupa su terreno. Su hermano vive en su sofá y tiene problemas con la ley.
Los Coen usan la mecánica cuántica no como trama sino como ironía estructural: Larry sabe exactamente cómo funciona el universo a escala subatómica y no tiene la menor idea de cómo funciona su vida. Hay una secuencia en la que explica el principio de incertidumbre a sus alumnos con una pizarra llena de ecuaciones perfectamente coherentes, mientras fuera del aula todo lo que le importa está colapsando sin ninguna coherencia. La ecuación de Schrödinger no ayuda a saber si tu mujer te va a dejar.
Lo que la película hace bien desde el punto de vista del blog es mostrar un tipo de físico que el cine mainstream ignora sistemáticamente: el académico funcional de clase media que enseña física cuántica a estudiantes indiferentes, cobra un sueldo razonable, y no ha salvado el mundo ni lo va a salvar. Larry no es brillante de manera espectacular ni está obsesionado con ningún problema imposible. Es un profesor competente atrapado en una historia de Job que los Coen se niegan a resolver con ninguna providencia, divina o física.
Por qué aparece en el ensayo sobre físicos y matemáticos: A Serious Man es el contrapunto necesario a las biopics de genios: un físico ordinario, sin epifanías, sin Nobel, sin solución al final. Los Coen usan la mecánica cuántica como ironía temática — el hombre que enseña la incertidumbre fundamental del universo es incapaz de manejar la incertidumbre de su propia vida — y eso dice algo sobre la imagen del científico que el cine rara vez se permite decir.
Se cita en estos ensayos: