index.png
Abrir archivo
Recurso visual
Roland Emmerich convierte el cambio climático en tres horas de efectos especiales y catástrofe climática instantánea. La física es espectacularmente incorrecta; el mensaje —que el cambio climático puede producir eventos meteorológicos extremos— es, en sus líneas generales, correcto. El desastre del climato-thriller.
| Año | 2004 |
| Director | Roland Emmerich |
| IMDB | tt0319262 · 6.5/10 |
| FilmAffinity | buscar ficha |
| JustWatch | disponibilidad en España |
| Intervalo | 2000–2010 — catástrofe climática como espectáculo |
| Categoría | Catástrofes / Cambio climático / Ciencia como pretexto |
The Day After Tomorrow tiene una relación con la ciencia climática similar a la que Armageddon tiene con la astrofísica: toma un problema real y lo convierte en espectáculo de efectos especiales comprimiendo escalas temporales de décadas en días. El colapso de la circulación termohalina del Atlántico Norte — el mecanismo real que la película usa como gatillo de la catástrofe — es un riesgo climático documentado que podría producir efectos severos sobre el clima europeo. Lo que es físicamente imposible es que ese colapso produzca una era glacial en cuarenta y ocho horas y que las tormentas generen paredes de hielo viajando a velocidad de vídeo.
El climatólogo Jack Hall (Dennis Quaid) es uno de los pocos protagonistas del cine de catástrofes que tiene razón sobre la amenaza antes de que ocurra y que es ignorado por razones políticas. Cuando presenta sus modelos ante la administración americana, el vicepresidente lo descarta por las consecuencias económicas de cualquier política de mitigación. Ese detalle es más fiel a la realidad que los tornados que destruyen Los Ángeles: la historia real del cambio climático es la historia de científicos que tenían razón y políticos que elegían no actuar. La película lo dramatiza con la sutileza de un tornado en Manhattan, pero la estructura subyacente es correcta.
Lo que hace a The Day After Tomorrow útil en el contexto del blog no es su física sino su impacto: la película tuvo un efecto medible en la preocupación pública por el cambio climático en 2004. Estudios de comunicación científica mostraron que los espectadores que la vieron informaron mayor preocupación por el cambio climático que antes de verla. Si la catástrofe espectacular es una herramienta ineficiente de divulgación científica, la película es el caso de estudio más grande disponible.
Por qué aparece en el ensayo sobre catástrofes: The Day After Tomorrow es el ejemplo más influyente del subgénero de catástrofe climática: una película que usa ciencia real como pretexto para efectos especiales pero que, en el proceso, introduce en la cultura popular vocabulario y preocupaciones sobre el cambio climático real. Su impacto en la conciencia pública fue real aunque su física fuera incorrecta. Eso plantea una pregunta incómoda sobre si la exageración dramática puede ser útil en la comunicación de riesgos reales.
Se cita en estos ensayos: