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El increíble hombre menguante (1957)

Un hombre queda expuesto a una nube radiactiva y empieza a encogerse. Jack Arnold filma la crisis existencial de alguien que deja de ser humano por una escala de tamaño. La radiación como amenaza invisible de la era nuclear; el cuerpo que se transforma sin control como metáfora del miedo a la tecnología.

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El increíble hombre menguante (1957)
Año 1957
Director Jack Arnold
IMDB tt0050539 · 7.4/10
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JustWatch disponibilidad en España
Intervalo 1950–1960 — radiación como miedo de la era nuclear
Categoría Arquetipos / Radiación / Ciencia ficción clásica

El increíble hombre menguante es la película de ciencia ficción de los cincuenta que mejor captura el miedo específico de la era nuclear: no la bomba, que mata de golpe y tiene cierta claridad aterradora, sino la radiación, que es invisible, que actúa lentamente, y cuyos efectos son transformaciones del cuerpo que escapan al control del afectado. Scott Carey queda expuesto a una nube radiactiva — que la película presenta como plausible aunque no explica — y comienza a encogerse a un ritmo que los médicos no pueden detener. La ciencia no tiene respuesta; el cuerpo tiene su propio programa.

Lo que hace a la película más interesante que la mayoría de la ciencia ficción de su época es la secuencia final, en la que Scott ha menguado hasta ser microscópico y tiene una reflexión sobre la escala y el universo que anticipa cuestiones que la física de partículas y la cosmología desarrollarían décadas después. La idea de que a escala suficientemente pequeña las reglas del mundo conocido no se aplican — que lo que es vacío a escala humana está lleno a escala subatómica — es una intuición física correcta envuelta en filosofía existencial de los cincuenta.

La película funciona en 1957 como alegoría del miedo a la radiación post-Hiroshima y post-pruebas nucleares atmosféricas: la amenaza invisible que transforma el cuerpo sin que la persona pueda hacer nada para evitarlo. Ese miedo era racional en 1957 — había pruebas nucleares en la atmósfera, había exposición no regulada a materiales radiactivos, había datos limitados sobre los efectos de dosis bajas a largo plazo. La ciencia ficción de radiación de esa época es un termómetro de lo que la sociedad americana sabía y no sabía sobre la física nuclear y sus consecuencias biológicas.


Por qué aparece en el ensayo sobre arquetipos: El increíble hombre menguante representa el arquetipo del cuerpo transformado por la tecnología como expresión del miedo a la ciencia: la radiación como agente que deshace la humanidad del afectado. Ese arquetipo —la tecnología que altera irreversiblemente al ser humano que la experimenta— es uno de los más persistentes del cine de ciencia ficción, desde los cincuenta hasta la biotecnología de finales de siglo.


Se cita en estos ensayos:

Cartel vía The Movie Database

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