Caso guiado
Caso guiado: una planificación completa de radioterapia
Desde la simulación y el contorneo hasta el registro en máquina, la adaptación entre fracciones y el seguimiento: un recorrido completo por la cadena real del tratamiento.
Este caso resume el flujo completo de un tratamiento radioterápico desde la indicación hasta el seguimiento. La intención es describir tareas, decisiones e interacciones entre profesionales, no solo el cálculo final de dosis.
Intervienen, según la localización y el centro:
- oncología radioterápica;
- física médica;
- RTT (
radiation therapists/ técnicos de radioterapia) y personal técnico; - dosimetría o planificación;
- radiología;
- medicina nuclear;
- y otras especialidades clínicas cuando aportan información anatómica o terapéutica relevante.
1. Escenario
Imaginemos un paciente que entra en radioterapia con una indicación bien definida. Puede ser un tratamiento curativo, adyuvante, neoadyuvante o paliativo, pero en todos los casos la primera pregunta no es todavía qué haz vamos a usar. La primera pregunta es más básica:
- qué queremos tratar exactamente;
- con qué intención clínica;
- con qué dosis y fraccionamiento;
- y qué precio es aceptable para los órganos sanos vecinos.
En ese momento empieza un flujo clínico-técnico que involucra equipos, sistemas y una secuencia de trabajo dependiente entre etapas.
2. Simulación y adquisición de imagen
La base del proceso es la simulación o adquisición de imagen para planificación. El núcleo suele ser el TAC de planificación, porque proporciona geometría, densidad electrónica aproximada y un marco de cálculo utilizable por el TPS (treatment planning system, sistema de planificación de tratamiento). Según el caso, ese TAC se complementa con otras modalidades.
Según el caso, se pueden añadir:
- RM, para definir mejor tejidos blandos;
- PET, si aporta información metabólica o extensión tumoral relevante;
- otras imágenes diagnósticas previas;
- y dispositivos de inmovilización o posicionamiento específicos.
Aquí ya aparecen varias interacciones humanas importantes:
- oncología radioterápica define qué pregunta anatómica y clínica hay que resolver;
- RTT y personal técnico inmovilizan y adquieren;
- física médica ayuda a asegurar que la geometría y el flujo son utilizables;
- radiología o medicina nuclear pueden aportar lectura experta cuando la modalidad lo exige.
En esta fase también se define inmovilización y preparación del paciente. El objetivo es que la posición del estudio de planificación pueda reproducirse con suficiente estabilidad a lo largo de la serie.
3. Contorneo de volúmenes y órganos de riesgo
Después llega una de las fases más delicadas: el contorneo.
Aquí se delinean:
- el GTV (
gross tumor volume) si existe lesión visible; - el CTV (
clinical target volume), cuando hay que incorporar enfermedad microscópica probable; - el PTV (
planning target volume), para absorber incertidumbres de colocación y movimiento; - y los OAR (
organs at risk, órganos de riesgo), cuya tolerancia condiciona la viabilidad del plan.
El contorneo no consiste solo en trazar bordes. Traduce conocimiento clínico, imagen y margen de incertidumbre a volúmenes que después condicionan dosis, cobertura y tolerancia de órganos sanos. En algunos tumores la decisión puede requerir:
- discusión con radiología;
- revisión conjunta de RM o PET;
- conocimiento quirúrgico del territorio;
- marcadores o fiduciales implantados;
- o correlación con endoscopia, anatomía patológica o informes previos.
El peso principal aquí es clínico, aunque pueden intervenir herramientas de segmentación, registro y revisión técnica. Un error de contorneo se arrastra después a todo el proceso.
4. Selección de técnica y estrategia de tratamiento
Con los volúmenes ya definidos, empieza la discusión técnica. No siempre existe una única buena respuesta. Según localización, profundidad, movimiento y restricciones de OAR, el equipo puede valorar:
- fotones 3D;
- IMRT (
intensity-modulated radiotherapy) o VMAT (volumetric modulated arc therapy); - electrones en escenarios superficiales;
- protones, si el contexto lo justifica;
- braquiterapia;
- o combinaciones entre técnicas.
Aquí intervienen varias capas:
- la intención clínica del oncólogo;
- la posibilidad dosimétrica real del planificador;
- la física del haz y las incertidumbres que ve el físico médico;
- la experiencia del centro;
- y la entregabilidad sobre la máquina disponible.
Es habitual hacer una o varias simulaciones rápidas para descartar estrategias poco realistas antes de invertir tiempo en planificación detallada.
5. Planificación dosimétrica y evaluación del plan
Una vez elegida la estrategia general, llega la planificación dosimétrica propiamente dicha:
- selección de haces o arcos;
- ángulos y geometría;
- restricciones de
OAR; - cobertura del
PTV; - modelado de la mesa, inmovilización y heterogeneidades cuando procede;
- optimización;
- y evaluación mediante distribución espacial y DVH.
El DVH (dose-volume histogram, histograma dosis-volumen) resume bien cobertura y restricciones, pero no sustituye a la revisión espacial del plan. Hay que revisar distribución de dosis, gradientes y zonas problemáticas en relación con anatomía real.
En esta fase la interacción entre especialistas es continua:
- oncología radioterápica decide qué compromisos clínicos acepta;
- dosimetría o planificación construye variantes;
- física médica revisa consistencia, limitaciones del modelo y entregabilidad;
- y, si hace falta, se vuelve atrás para ajustar volúmenes, técnica o prescripción.
6. Verificación previa al tratamiento
Un plan no pasa directamente de la pantalla al paciente. Antes tiene que ser verificable.
Eso puede incluir:
- revisión formal del plan y de la prescripción;
- chequeos independientes de dosis o
MU; - verificación de parámetros transferidos al sistema de registro y verificación;
- medidas específicas del plan en fantoma cuando la técnica lo requiere;
- y, en algunos centros o técnicas, validación con métodos más avanzados o incluso Monte Carlo.
No todos los centros usan Monte Carlo clínico de rutina. Lo importante es definir qué nivel de verificación necesita cada técnica para que el plan sea transferible y confiable.
7. Preparación del set-up y protocolo de imagen guiada
Antes de la primera fracción hay que preparar cómo se va a localizar al paciente respecto al haz real.
Aquí pueden entrar:
- marcas externas;
- referencias de inmovilización;
- DRR (
digitally reconstructed radiograph, radiografía reconstruida digitalmente) o imágenes de referencia; - fiduciales internos cuando están indicados;
- superficie del paciente;
- y el protocolo de imagen guiada que se seguirá en máquina.
Ese protocolo puede apoyarse en:
- radiografías
kVoMV; - pares ortogonales;
- CBCT (
cone-beam CT, TAC de haz cónico) o TAC de la propia máquina; - CT-on-rails si el centro dispone de ello;
- o combinaciones adaptadas a la localización tumoral.
La clave es definir una referencia reproducible y un protocolo claro de IGRT (image-guided radiotherapy, radioterapia guiada por imagen) antes de empezar la serie.
8. Registro, corrección y entrega en cada fracción
En cada fracción hay que comprobar que el paciente del día sigue siendo compatible con el plan aprobado. Entre las comprobaciones habituales están:
- ¿el paciente está donde creemos?;
- ¿los fiduciales o referencias internas siguen donde esperamos?;
- ¿la vejiga tiene el llenado previsto?;
- ¿el recto o las asas intestinales han cambiado?;
- ¿hay desplazamientos, rotaciones o deformaciones relevantes?;
- ¿y el protocolo del día exige corregir, revisar o incluso parar?
El registro entre imagen de planificación e imagen de verificación puede hacerse con RX, CBCT, TAC de máquina u otras modalidades según la plataforma. El resultado termina en corrección de mesa, repetición de imagen, adaptación del set-up o revisión clínica.
La responsabilidad también se reparte:
RTTejecuta y documenta gran parte del flujo diario;- física médica define y sostiene tolerancias, protocolos y QA;
- oncología radioterápica interviene cuando el cambio deja de ser simple corrección geométrica y se convierte en decisión clínica.
9. Cambios anatómicos y replanificación durante la serie
Un tratamiento de varias fracciones no mantiene siempre la misma anatomía que el día de simulación.
Durante la serie pueden aparecer:
- pérdida de peso;
- reducción o edema tumoral;
- cambios postquirúrgicos;
- llenado vesical distinto;
- recto más o menos distendido;
- movimiento respiratorio diferente;
- molestias que alteran la postura;
- o fatiga clínica que cambia la reproducibilidad.
Cuando el paciente empieza a alejarse demasiado del modelo original, puede hacer falta:
- repetir imagen;
- revisar contornos;
- hacer un nuevo TAC;
- o directamente replanificar.
La radioterapia adaptativa puede ser más o menos sofisticada según el centro, pero siempre responde a la misma pregunta: si el plan sigue representando bien al paciente real.
10. Fin de tratamiento y seguimiento clínico
Después de la última fracción no termina toda la historia. Queda el seguimiento clínico.
Aquí se valoran:
- respuesta tumoral;
- control local o locorregional;
- toxicidad aguda;
- toxicidad tardía;
- calidad de vida;
- necesidad de rescate o tratamientos adicionales;
- y correlación entre lo que el plan prometía y lo que la evolución clínica deja ver.
Ese seguimiento también permite revisar si las decisiones de contorneo, técnica, márgenes y verificación diaria fueron adecuadas.
11. Resumen operativo
Una planificación completa de radioterapia es una cadena de pasos dependientes entre sí:
- imagen;
- contorneo;
- técnica;
- cálculo;
- verificación;
- localización;
- entrega fraccionada;
- adaptación;
- y seguimiento.
Si esa cadena falla en un punto importante, el problema no se queda en el plano técnico. Puede afectar a cobertura, toxicidad, adaptación o seguimiento. Por eso conviene contar el flujo completo y no solo el plan final.
Para ampliar
- IAEA - Specification and Acceptance Testing of Radiotherapy Treatment Planning Systems: útil para entender qué debe estar especificado y aceptado en un
TPSantes de apoyarse en él clínicamente. - IAEA - Introduction of Image Guided Radiotherapy into Clinical Practice: muy útil para ver cómo
IGRTentra en el flujo real y qué dependencias añade. - IAEA - Information Technology in Radiotherapy: buena base para mirar la cadena informática y de transferencia entre pasos.
- AAPM TG-53 - Quality assurance for clinical radiotherapy treatment planning: referencia clásica para QA del proceso de planificación.
- AAPM - MPPG for Commissioning and QA of External Beam TPS Dose Calculations: útil para la parte de commissioning y validación del cálculo.
- AAPM TG-132 - Use of image registration and fusion algorithms and techniques in radiotherapy: referencia importante cuando el flujo depende de registro e integración de modalidades.