Viajes en El Tiempo
2001: Una odisea del espacio (1968)
Un monolito negro aparece ante los homínidos y después en la Luna. Una nave viaja a Júpiter con una IA que decide que los astronautas son un riesgo para la misión. El final dura cuarenta minutos y nadie está completamente de acuerdo en qué significa.
Al filo del mañana (2014)
Un oficial de relaciones públicas del ejército queda atrapado en un bucle temporal durante una invasión alienígena: muere y revive en el mismo momento una y otra vez. Doug Liman filmó el videojuego más honesto sobre la mecánica del bucle temporal: cada muerte enseña algo, cada iteración es un intento de mejorar.
Ant-Man y la Avispa: Quantumanía (2023)
La trilogía concluye con el Reino Cuántico como escenario completo: un universo subatómico con civilizaciones, política y un villano que controla el tiempo. El experimento de usar la mecánica cuántica como worldbuilding alcanza su punto de máxima distancia de la física real.
Dark (2017–2020)
Una serie alemana sobre viajes en el tiempo que se toma tan en serio la causalidad que acaba siendo un diagrama de nudos con actores. Tres temporadas, cuatro generaciones, dos mundos paralelos y cero concesiones al espectador que no lleva un bloc de notas.
Doce monos (1995)
Un prisionero del futuro post-apocalíptico viaja al pasado para encontrar la fuente de un virus que ha matado a casi toda la humanidad. Terry Gilliam filma el thriller de viajes en el tiempo más paranoico del cine de los noventa. La paradoja: el viajero que intenta cambiar el pasado es la causa de que el pasado sea como es.
Doctor Who (1963–)
Un alienígena de dos corazones viaja por el tiempo y el espacio en una cabina de teléfono azul que es más grande por dentro. Lleva más de sesenta años haciéndolo. La ficción temporal más longeva de la historia de la televisión, y la que más ha popularizado la paradoja del abuelo.
El día de la marmota (1993)
Un meteorólogo cínico revive el mismo día en Punxsutawney, Pensilvania, indefinidamente. Harold Ramis filmó la comedia filosófica sobre el tiempo más influyente del cine moderno. La estructura del bucle temporal como laboratorio moral: sin consecuencias permanentes, ¿qué tipo de persona decides ser?
El efecto mariposa (2004)
Un joven puede volver al pasado habitando sus propios recuerdos para cambiar eventos traumáticos. Cada cambio mejora algo y empeora algo más. Eric Bress y J. Mackye Gruber construyeron la película más popular del caos como estructura narrativa: la sensibilidad a las condiciones iniciales como pesadilla personal.
El final de la cuenta atrás (1980)
El portaaviones USS Nimitz atraviesa una tormenta electromagnética y aparece en el Pacífico el 6 de diciembre de 1941, un día antes del ataque a Pearl Harbor. Una película de guerra que usa el viaje temporal para plantear la pregunta más incómoda del género: ¿y si pudieras cambiar la historia?
El Ministerio del Tiempo (2015–2020)
Un organismo de la Administración española gestiona puertas que conectan con cualquier momento del pasado. El objetivo es evitar que alguien cambie la historia de España. Los funcionarios que lo hacen cobran lo que cobra un funcionario español. Que es lo que es.
El planeta de los simios (1968)
Un astronauta aterriza en un planeta donde los simios son la especie dominante y los humanos los animales. Franklin Schaffner filma la alegoría más popular de la ciencia ficción del siglo XX, con el giro final más citado de la historia del género. La Estatua de la Libertad en la arena: la Tierra siempre fue el destino.
Frequency (2000)
Un hijo y su padre muerto se comunican a través de una radio de onda corta a treinta años de distancia. Gregory Hoblit construye un thriller de viaje en el tiempo sin máquina del tiempo: las auroras boreales crean una anomalía electromagnética que conecta 1969 con 1999. El reencuentro imposible como motor narrativo.
Fringe (2008–2013)
Un laboratorio de física al margen del FBI, un científico que pasó diecisiete años en un psiquiátrico por sus propios experimentos, y una división paralela donde todo lo mismo salió diferente. Cinco temporadas de ciencia imposible con más rigor conceptual del que aparenta.
Happy Death Day (2017)
Una universitaria revive el día de su cumpleaños una y otra vez, siendo asesinada cada noche. El bucle temporal como thriller de slasher. Christopher Landon mezcla Groundhog Day con la tradición del horror de campus y produce algo que funciona mejor de lo que debería. La víctima que tiene que descubrir quién la mata para poder salir del bucle.
Interstellar (2014)
Un ex piloto de la NASA atraviesa un agujero de gusano para encontrar un planeta habitable mientras su hija envejece en la Tierra. Kip Thorne asesoró la física. Christopher Nolan la usó como andamiaje para una película sobre el tiempo como forma de amor.
La máquina del tiempo (1960)
George Pal adapta a H.G. Wells y entrega la primera gran máquina del tiempo cinematográfica: un vehículo victoriano que viaja al año 802.701. La película que fijó el imaginario visual del viaje temporal para varias generaciones.
La máquina del tiempo (2002)
Simon Wells rehace la novela de su bisabuelo H.G. Wells con presupuesto de blockbuster y pierde la mayor parte de lo que hacía interesante al original. Un caso de estudio sobre qué ocurre cuando la ciencia ficción clásica se convierte en espectáculo de efectos especiales.
Looper (2012)
En 2044 la mafia del futuro envía a sus víctimas al pasado para que sean ejecutadas por 'loopers', asesinos que cobran en plata. El problema: a veces el looper tiene que matar a su propio yo futuro. Rian Johnson construye el thriller de viajes en el tiempo más honesto sobre sus propias paradojas desde los noventa.
Los cronocrímenes (2007)
Nacho Vigalondo filmó con un millón de euros el thriller de viajes en el tiempo más inteligente del cine español. Un hombre envuelto en papel de aluminio. Un hombre con prismáticos. Una mujer en el bosque. Todo ya ha ocurrido antes de que empiece la película.
Los pasajeros del tiempo (1979)
H.G. Wells persigue a Jack el Destripador a través del tiempo hasta el San Francisco de 1979. Una comedia romántica disfrazada de thriller temporal que usa al propio inventor de la máquina del tiempo como protagonista real.
Outlander (2014–)
Una enfermera de la Segunda Guerra Mundial toca unas piedras en Escocia en 1945 y aparece en el siglo XVIII. Sin explicación, sin física, con mucho tartán. La serie demuestra que el viaje en el tiempo puede sostenerse como romance histórico si no intentas justificar el mecanismo.
Palm Springs (2020)
Una boda en Palm Springs. Un tipo lleva atrapado en el mismo día un tiempo incontable. Una chica entra accidentalmente en el bucle. Max Barbakow actualiza el concepto de Groundhog Day con una pregunta distinta: ¿qué pasa cuando el bucle temporal es compartido?
Predestination (2014)
Un agente temporal persigue a un terrorista durante décadas. Los hermanos Spierig adaptan el cuento de Robert Heinlein que contiene la paradoja causal más compacta de la historia de la ciencia ficción. El giro es lo que lo hace imposible. La película que demuestra que el bootstrap paradox puede contarse sin efectos especiales.
Quantum Leap (1989–1993)
Un físico cuántico salta de cuerpo en cuerpo a través del tiempo — siempre dentro de su propia vida, siempre en el pasado, siempre con la misión de arreglar algo — sin poder volver a casa. La serie que convenció a una generación de que 'cuántico' significaba saltar en el tiempo.
Regreso al futuro (1985)
Un adolescente viaja por accidente al 1955 en un DeLorean modificado por un físico excéntrico. Tiene que conseguir que sus padres se conozcan antes de que él desaparezca de la historia, y volver al 1985 generando 1,21 gigavatios de alguna manera.
Russian Doll (2019–)
Una mujer muere en su fiesta de cumpleaños y despierta en el mismo momento, repetidamente, sin poder salir del bucle. Sin explicación científica, sin mecánica temporal explícita, con más filosofía y vodka de lo habitual. El Groundhog Day con trauma.
Star Trek — La franquicia (1966–)
Sesenta años de física improvisada, dilemas éticos, uniformes ajustados y la hipótesis de que la humanidad puede sobrevivir a sí misma si aprende a cooperar. La franquicia de ciencia ficción más longeva de la historia, y la más sistemática en colocar científicos en posiciones de poder y responsabilidad.
Star Trek (2009)
J.J. Abrams reinicia la franquicia con una línea temporal alternativa creada por un viajero del futuro. Kirk, Spock y McCoy con actores nuevos y presupuesto de blockbuster. El mecanismo temporal es un pretexto para borrar cincuenta años de continuidad sin ofender a los fans. Funciona.
Star Trek IV: Misión salvar la Tierra (1986)
La Enterprise viaja al pasado a buscar ballenas jorobadas porque una sonda alienígena está destruyendo la Tierra esperando que alguien le conteste. En 1986. Con ballenas.
Star Trek: La próxima generación (1994)
Picard conoce a Kirk dentro del Nexus, una anomalía energética que no es un viaje en el tiempo ni exactamente un universo paralelo: es un lugar donde el tiempo no pasa, cualquier momento es accesible, y nadie quiere marcharse. El villano quiere volver. Eso es suficiente para montar una catástrofe.
Star Trek: Primer contacto (1996)
Los Borg viajan al pasado para evitar el primer contacto entre humanos y vulcanos. La Enterprise los sigue. Y mientras tanto, la mitad de la tripulación se va convirtiendo en robot sin que nadie lo note a tiempo.
Tenet (2020)
Un agente secreto usa objetos que se mueven hacia atrás en el tiempo para evitar una guerra entre el pasado y el futuro. Christopher Nolan filmó el argumento más ambicioso y más físicamente confuso del cine de acción moderno. La entropía invertida como arma. La causalidad como problema de guion.
Terminator (1984)
Una máquina viene del futuro a matar a la madre del líder de la resistencia antes de que lo tenga. Un soldado viene a protegerla. La paradoja de bootstrap resultante es el motor de toda la franquicia y el problema que ninguna secuela ha resuelto mejor que la primera película.
The Endless (2017)
Dos hermanos regresan a la comunidad de la que escaparon años atrás y descubren que la zona está atrapada en bucles temporales controlados por una entidad que nadie ha visto. El mejor ejemplo reciente de horror cósmico con estructura de física de bucles.
The Kid (2000)
Un consultor de imagen de 40 años amargado y exitoso se encuentra con su propio yo de 8 años. Sin máquina, sin explicación física: el encuentro con el niño que uno fue como dispositivo para interrogar las decisiones que construyeron al adulto.
Timecop (1994)
Jean-Claude Van Damme es un policía temporal que viaja al pasado para evitar que políticos corruptos usen los viajes en el tiempo para enriquecerse. Peter Hyams construye un thriller de acción sobre la paradoja del viajero del tiempo con la física justa para que el argumento sea internamente consistente. La misma materia no puede ocupar el mismo espacio en el mismo tiempo.
Una cuestión de tiempo (2013)
Una comedia romántica que usa el viaje en el tiempo no como herramienta de aventura sino como metáfora sobre la atención: qué harías si pudieras revivir cualquier momento. Richard Curtis entrega la película más filosóficamente honesta sobre el tiempo sin pretenderlo.